Imprevistos de un TCP

¡Hola tripulantes! Aquí estamos una semana más para contároslo todo sobre esta maravillosa profesión. En el post de hoy nos centraremos en los posibles imprevistos de un TCP. Pero tranquilos, que son temas tan comunes que seguro alguno habéis podido hasta presenciar en vuestros vuelos.

Imprevistos de un TCP en relación a los pasajeros

Dolores de espalda, oído, mareos, son innumerables las posibles molestias que pueden sufrir. Vosotros sois a quienes acudirán y por supuesto sabréis que hacer. Almohadas, cambio de asiento si es posible, agua… Serán tantas las ocasiones en las que se os planteen este tipo de situaciones que las soluciones terminarán por saliros automáticas. Y otra cosa más, ¡estad preparados para todo tipo de circunstancias! Habrá cosas que no podáis solventar así que, llevadlo con filosofía.

Turbulencias e imposibilidad de aterrizaje

¿Qué son las turbulencias? No son más que baches en el cielo. Simples cambios en el movimiento del aire que el avión debe controlar. De ahí las vibraciones del mismo. Y por ello éstas forman parte de los imprevistos de un TCP, no aparecen en los mapas, son inesperadas. Así que no os preocupéis, ¡serán solo unos segundos! Mantened la calma y terminarán más pronto que tarde.

¿Y qué hay de la imposibilidad de aterrizaje? Pues no mucho misterio, simplemente sucede por 2 motivos: causas meteorológicas como la niebla o por tráfico de aviones. Si se trata de lo primero, lo más probable es que se dé una desviación. Si es lo segundo, los pilotos se comunicarán con la torre del aeropuerto y en unos minutos ya estaréis en tierra.

Dormir fuera de casa

Quizás éste sea uno de los imprevistos de un TCP que más os preocupe, más que nada por el hecho de ser eso, un imprevisto. Pero no os inquietéis que más que un problema es una oportunidad. Una oportunidad de visitar el sitio donde aterricéis, de conocer no sólo una cultura sino también a su gente. Desconectar de tu mundo y adentrarte en uno nuevo. Así que preparaos un buen equipaje de mano y ¡a disfrutar!

 

Y dicho esto nos despedimos, pero con la tranquilidad de saber que vosotros también estáis tranquilos.

¡Hasta la semana que viene tripulantes!